Cuidados de las plantas en casa

Cuidado de las plantas

En está entrada esperamos ayudarte a que proporciones los cuidados básicos necesarios para que tus plantas luzcan bonitas y sanas por mucho tiempo.

En primer lugar, para tener tus plantas en perfecto estado es fundamental que las observes, de está manera podrás ver si estás haciendo todo correcto o debes de modificar algún cuidado.

Es importante que conozcas la procedencia de origen de tu planta, porque te ayudará a conocer sus cuidados de manera rápida, ya que cada planta tiene necesita cuidados y tiempo de adaptación, pero te lo vamos a simplificar.

Si tu planta es de origen tropical lo ideal es que el sustrato no llegue a secarse completamente, pero es importante que las raíces no se ahoguen, lo recomendable es tener un platillo bajo el macetero donde se pueda acumular el exceso de agua. Para este tipo de plantas es importante la humedad ambiental, lo ideal es pulverizarlas una vez al día en invierno y varias veces en verano.

Si tu planta es de origen desértico es mejor que se seque el sustrato entre riego y riego ya que el exceso de humedad podría provocar enfermedades en la planta o la pudrición de las raíces. Este tipo de plantas aguantan muy bien la sequía y el calor extremo. No le gustan los climas fríos y con heladas severas podrían morir. El sustrato perfecto para este tipo de plantas es el que tenga mayor porcentaje de arena para ayudar el drenaje de los riegos y de está manera evitar que se pudran las raíces.

Hay que observar el sustrato para saber si nuestra planta necesita ser regada. Si a simple vista no se diferencia si esta húmedo o seco, toca el sustrato para asegurarte.

La frecuencia de riego de las plantas suele ser una vez a la semana en periodo de otoño-invierno y aumentando la frecuencia de los riegos en primavera-verano. Pero esto varia dependiendo de la humedad de tu hogar. Por eso hay que comprobar el estado del sustrato antes de cada riego.

En cuanto a la luz, a casi todas las plantas les gusta la luminosidad pero no el sol directo a través del crista ya que puede quemar sus hojas o tallos. Lo perfecto es que les llegue la luz de sol tamizada por cortinas o similar.

Hay que evitar que estén situadas cerca de radiadores ya que estos secan mucho el ambiente y provoca la deshidratante de la planta, tendrás que regar y pulverizar más a menudo.

A la hora de colocar tu planta tendrás que tener cuidado de que no haya corrientes de aire, ya que los cambios bruscos de temperatura pueden provocar desequilibrios en el bienestar de tu planta, llegando a secar o tirar hojas.

Para el buen desarrollo de las plantas tendrás que tener en cuenta que el contenedor o macetero sea del tamaño adecuado. La manera más sencilla para saber si nuestra planta necesita ser trasplantada es observar si por las ranuras inferiores del macetero asoman las raíces, de ser así tendremos que cambiarla a un tamaño mayor. Hay que tener en cuenta el tipo de sustrato que necesita a la hora del trasplante, ya que existen diferentes opciones según las necesidades de la planta.

Otra cosa a tener en cuenta en el cuidado de tus plantas es el abono, hay diferentes formatos disponibles para cada tipo de planta, en spray, líquido, granulado o en barritas. Mi truco es usar abono liquido de guano natural ya que esté es válido para todo tipo de plantas. Si no te ves capaz de abonar tus plantas con asiduidad, lo ideal es que optes por abonos granulados o en barritas, ya que de está manera no tendrás que estar pendiente de cuando fue el último abonado.

Lo adecuado es abonarlas a partir de octubre hasta finales de febrero una vez al mes, y en periodos de floración o desde abril a septiembre cada 15 días.

Con los abonos pasa igual que con los sustratos, hay específicos para cada tipo de planta, si tienes dudas de cual es mejor para tu planta puedes utilizar los fertilizantes universales o genéricos.

Hay observar el follaje de nuestra planta, ya que a través de las hojas podemos ver si estamos realizando los riegos correctamente. Si en las hojas vemos manchas circulares marrones significa que nuestra planta tiene un exceso de agua, si por el contrario observas que las puntas están secas necesitas aumentar los riegos en cantidad de agua o frecuencia.

En resumen: Observa a la planta, riégala regularmente, encuentra la mejor ubicación para la planta, abonala y si es necesario transplantala.

Espero que con está entrada disfrutes de tus hermosas plantas durante más tiempo! Y si tienes algún truco o consejo sobre el cuidado de tus plantas estamos encantados de que lo compartas con nosotros.

Hasta la próxima entrada y Floréate el día!





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